He preparado un resumen para que de un vistazo tengas claros todos los factores a considerar:

Ahora que ya tienes una visión global, hoy continúo explicándote los 6 últimos factores.

Si no leíste los 5 anteriores, te recomiendo revisarlos aquí.

6. Compatibilidad con sistemas de sedestación y disponibilidad de accesorios.

Debemos valorar la posibilidad de utilizar la silla de ruedas en conjunción con otros dispositivos (como sistemas de sedestación a medida o accesorios procedentes de otros fabricantes), sin renunciar ni comprometer las prestaciones de ninguno de ellos.

Por ejemplo, si el niño va a utilizar un corsé de asiento (asiento pélvico) a medida, debemos comprobar que la silla ofrezca el ancho necesario para posicionar al paciente con la abducción deseada (especialmente en la zona delantera del asiento y entre los pescantes del reposapiés).

Pretender posicionar al niño con una abducción de miembros inferiores superior a 30º dificulta enormemente la adaptación de la silla de ruedas, personalmente no lo recomiendo ni lo veo necesario.

Debe valorarse también la disponibilidad de accesorios de control postural que ofrece el modelo concreto de silla o la posibilidad de incorporar otros accesorios extras que se puedan necesitar (como por ejemplo reposacabezas especiales, bandeja para el oxígeno, capota, cesta…)

7. Resistencia

Me refiero a que la estructura de la silla, sus componentes y materiales no se deterioren antes de lo previsto para un uso normal del producto, que incluye impactos esporádicos y desplazamientos por terrenos irregulares.

En general los fabricantes ofrecen dos años de garantía, siempre que no haya negligencia en el uso por parte del cliente.

En el caso de las sillas infantiles es habitual que la silla se quede pequeña debido al crecimiento del niño, antes de que se deteriore por el uso.

Pero es cierto que hay sillas con muchos componentes plásticos que tienen difícil reparación en caso de rotura. Nunca recomiendo este tipo de sillas.

Es importante orientar a los familiares a elegir la silla adecuada en cuanto al tamaño, edad y peso del niño, porque algunos pretender utilizar sillas infantiles para niños prácticamente adolescentes.

8. Estética

En las últimas décadas afortunadamente hemos vivido una evolución en cuanto a la estética de las sillas de ruedas en general y de las infantiles en particular.

En esta foto no sé si me duele más la “postura” del niño o la estética vintage de la silla de ruedas.

¿No me digas que no te recuerda a la silla de Clara, la amiga de Heidi?

heidi

La realidad es que los fabricantes hacen cada vez más esfuerzo por mejorar el diseño.

La mayoría de modelos de sillas ofrecen la posibilidad de personalizar el color del chasis o de los acolchados para que cada cliente la elija a su gusto.

Esto es valorado de forma positiva por los usuarios y familiares.

Aunque a muchos les siguen pareciendo todas horribles, porque ten en cuenta que en el fondo no querrían ninguna silla de ruedas.

También agradecen las líneas deportivas en los modelos de sillas manuales autopropulsables.  

A veces el criterio de la apariencia es determinante para la familia, cuando no debería serlo, ya que debería priorizarse la adecuación a las necesidades del usuario.

9. Facilidad para el plegado y el transporte

El mecanismo de plegado debe ser sencillo de manejar para la familia. El desmontaje de las piezas debería poder realizarse sin herramientas o con un mínimo de ellas.

En las sillas tipo cochecito, se pueden plegar separando la unidad de asiento del chasis o bien realizar el plegado sin desmontar.

En las sillas más ligeras, tipo transporte, el plegado puede ser tipo paraguas:

O tipo libro:

Muchos modelos de sillas manuales incluyen también la opción de ruedas de liberación rápida o quick release. Esta opción reduce enormemente el volumen de la silla plegada.

La facilidad de transporte también se ve influida por el propio peso de la silla.

El peso es posiblemente el factor que más determina el comportamiento de la silla tanto para conducirla como para transportarla.

El peso total depende del tamaño de la silla, de los materiales de los que está fabricada y también del número de accesorios o sistemas posturales que se le acoplen.

Si se trata de un paciente que precisa lecho de espuma a medida, habitualmente irá acompañado de un chasis con basculación. En estos casos el peso y volumen de la silla será necesariamente mayor. En estas ocasiones se suele tener que renunciar al plegado.

10. Facilidad de limpieza y mantenimiento

Para preservar la higiene de la silla es importante que los tejidos sean fácilmente retirables y lavables, no acumulen suciedad en exceso y que todas las partes de la silla sean accesibles para su limpieza.

Existen tejidos especiales como el Dartex que es impermeable, transpirable, antifúngico y lavable con un trapo húmedo. Handyfree los está incorporando a sus fundas para sistemas de espumas a medida y es muy práctico.

El mantenimiento permite alargar la vida útil de la silla de ruedas, por ello hay que animar a los usuarios a realizarlo.

Si las ruedas son neumáticas, hincharlas con frecuencia ayuda a evitar los pinchazos.

Debemos explicar a los familiares la posibilidad de lavar las partes textiles y recomendarles que mínimo una vez al mes realicen una inspección visual de los componentes, apretando por ejemplo aquellos tornillos que se hayan podido aflojar debido al uso.

11. Precio

Estas sillas especiales no son precisamente económicas. El precio varía mucho en función del modelo y de las características, a parte de los accesorios que se añadan.

Cuando ves una silla tan sencilla como esta…

Si no entiendes mucho del tema, a simple vista quizás te parezca muy básica. Pero todo lo contrario, se trata de una Panthera Bambino, silla ultraligera, de alta gama y pesa sobre los 5kg. Existe otro modelo Micro que no llega a 4kg.

La ligereza de esta silla puede suponer la autonomía para un niño, que con otra silla normal no es capaz de autopropulsarse, pero con una silla ultraligera sí puede hacerlo.

En esos casos, sí veo justificada la inversión en una silla ultraligera para un niño.

Los niños con enfermedades neuromusculares son los usuarios más habituales de sillas ultraligeras infantiles, donde unos kg de menos marcan la diferencia para su libertad de movimiento.

Si un modelo de silla infantil tiene cobertura en el catálogo oficial de prestaciones ortoprotésicas, seguramente será un factor decisivo frente a otro modelo de silla que no lo tenga.

En los últimos meses estamos viviendo cambios continuos en el catálogo de productos que están financiados por Seguridad Social.

El futuro será el de un único catálogo común para todo el territorio español, pero todavía no es una realidad, cada comunidad autónoma tiene sus particularidades.

Lo mejor es que te informes en la ortopedia.

En rasgos generales, las sillas de control postural sí están financiadas en el Catálogo de Ortopedia, lo que no entra en receta son los accesorios extras como capotas, mesas…

Bueno, ya ves que hacer una buena elección de silla de ruedas para un niño no es tarea fácil ni se puede dejar en manos de personas sin experiencia.

Ni muchos menos comprar una silla así de especial por internet. Si buscas una ortopedia especializada, click aquí

¿Se te ocurre algo más que añadir a estos criterios para elegir silla?

Déjame tu propuesta en los comentarios 😉

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