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Ideas para mejorar el posicionamiento en el bipedestador

A este niño de la imagen le podían haber puesto las piernas más abiertas y estiraditas, que seguro lo tolera, digo yo 😉

No todo es tan fácil y bonito como en los catálogos, a veces surgen desafíos que nos complican bastante la bipedestación.

¿Lo estaré colocando bien en el bipedestador?

Es una pregunta que frecuentemente nos hacemos los profesionales y los familiares cuando posicionamos al niño en un aparato de bipedestación.

Intentamos ajustar todos los apoyos para que el niño quede lo más cómodo y recto posible.

Algunos cuerpecitos son muy especiales como este y necesitan personalización total para la bipedestación

Te invito a leer previamente el post sobre “La BIPEDESTACIÓN en el niño con Parálisis Cerebral y la ELECCIÓN del bipedestador” para mayor información sobre modelos de bipedestadores y recomendaciones de uso.

Entonces ya tienes clara la importancia de bipedestar, pero te asaltan dudas como por ejemplo:

¿Cómo elegir la talla de un bipedestador?

No es la edad, sino la medida desde el suelo hasta la axila lo que mejor nos va a indicar la talla más adecuada para el niño.

También nos puede orientar los anchos o perímetros de tronco y pelvis, especialmente si se trata de un paciente más corpulento, porque debemos comprobar que el bipedestador tenga la anchura suficiente en los apoyos para rodear el cuerpo.

¿Cómo debo ajustar los apoyos?

Colocamos las sujeciones de pelvis y tronco, que se pueden regular en anchura a través de velcros y también en altura, con la posición de las barras.

Algunos modelos permiten regular estos soportes en rotación.

Nuestro objetivo va a ser que los miembros inferiores queden lo más rectos y estirados posible.

Empujamos las rodillas hacia la extensión. La pelvis hacia adelante, normalmente tienden a sacar el culete hacia atrás.

Las rodillas se deben ajustar en altura, en anchura (para conseguir más abducción de miembros inferiores) y también en rotación (cuando hacemos abducción deben inclinarse para acompañar la posición de la pierna).

Los pies se regulan en anchura y en profundidad. Llevándolos hacia adelante facilitamos el estiramiento de la rodilla.

La pelvis debe quedar completamente abrazada, sin espacios libres que permitan la inclinación o la rotación pélvica.

Para ello, si es necesario porque el usuario es delgado, se pueden acoplar unos rellenos o acolchados que reduzcan las dimensiones del soporte pélvico.

Soporte pélvico con relleno interior. Bipedestador Ministandy de Ormesa

Ah! Recuerda siempre ofrecer el mínimo soporte necesario; por ejemplo si un niño puede bipedestar sólo con el soporte pélvico, podemos y debemos prescindir del soporte de tronco.

Cada fabricante diseña unos mecanismo de ajuste para estos soportes, pero básicamente podemos encontrar velcros, roscas y cierres de “clic”.

Los soportes laterales de tronco deben estar en contacto con el cuerpo. Con esta intención algunos bipedestadores ofrecen un lateral acodado internamente para adaptarlo mejor a los cuerpos delgados.

Soportes laterales exterior e interior de bipedestador Gacela R82

¿Lo pongo completamente vertical?

Siempre que sea posible intentaremos que quede lo más vertical, para que la carga sea mayor.

Cuando hay buen control cefálico, no tenemos ningún problema en este sentido. Un bipedestador básico será suficiente.

Bipedestador de Virmedic, muy básico pero funcional (Hace años que no se fabrica)
Fotografía enviada por una lectora del blog

Hay casos donde interesa cierta inclinación anterior o posterior del bipedestador para que al niño le resulte más fácil mantener la verticalidad.

No todos los bipedestadores tienen regulación del ángulo respecto a la vertical, son los modelos más completos (y de precio más elevado) los que ofrecen chasis con basculación.

¿Qué hago cuando no mantiene la cabeza?

Cuando no hay ningún control cefálico, nos podemos ayudar de la posición en supino (boca arriba) para que la cabeza quede apoyada en el reposacabezas.

Cuando hay cierto control cefálico, la bipedestación en prono (posición ventral) puede facilitar más el trabajo de la musculatura del tronco y cuello. Sería el caso de un niño que no es capaz de mantener la cabeza recta si le ponemos en un bipedestador vertical, pero cuando se le inclina el bipedestador ligeramente hacia adelante, se reparte el apoyo en vientre, pecho… entonces la exigencia es menor y así sí consigue mantenerla.

Con el tiempo, progresivamente, podríamos ir incorporándolo cada vez más para acercarnos a la vertical.

Desconozco si hay indicaciones más específicas para decantarse por un bipedestador en prono o en supino, hablo desde mi experiencia, pero quizás tengas tú otra opinión.

Normalmente valoramos cada caso individualmente y vemos cuál es la opción más apropiada.

Hay algunos modelos de bipedestadores como por ejemplo el Standz o el Gacela que son reversibles y se pueden utilizar en prono o en supino.

También existen reposacabezas accesorios para el bipedestador, que nos van a permitir ofrecer la solución más adecuada a cada necesidad.

¿Y si hay flexo estructurado de rodillas o cadera?

Amigo, esto es más habitual de lo que nos gustaría.

¿Bipedestar o no bipedestar? This is the question

Los flexores de cadera y rodilla están acortados, y si está estructurada la deformidad, por mucho que empujemos desde el apoyo de los pies, rodillas y pelvis, no conseguimos alinear los miembros inferiores.

El bipedestador Squiggles de Leckey tiene la opción de regular el apoyo de rodillas para adaptarse al flexo estructurado.

Si el paciente tolera bien la bipedestación, a pesar de no ser perfecta, mientras no haya contraindicación médica, apostemos por trabajarla. Lo que sí vengo observando es que cuando se deja de bipedestar se acelera el deterioro general y las deformidades.

¿Tú también lo has observado?

¿Qué hacemos si hay dismetría en miembros inferiores?

Algunos bipedestadores tienen regulación independiente para la longitud de cada pierna. Pero los más sencillos tienen una única base y no lo permiten.

En estos casos se puede suplementar con alzas en la pierna más corta, para que la pelvis quede neutra y el peso se reparta entre ambas piernas por igual.

¿Por qué bipedestar con DAFOS?

Es fundamental que el pie esté lo más alineado posible y que el apoyo sea estable, para comodidad del paciente, para evitar deformidades, etc.

En pacientes no deambulantes, a veces los médicos son reacios a prescribir unas ortesis DAFO, argumentando que se tratan de una ortesis dinámicas.

Sin embargo, no hay que olvidar que el éxito de las ortesis DAFO (respecto a los AFOS tradicionales) radica en su efecto envolvente y esa característica es la que en muchos casos nos va a facilitar bipedestar.

Hay pacientes que presentan deformidades importantes e incompatibles con la bipedestación sin unas ortesis que recojan muy bien el pie. Por eso creo que en bastantes casos son necesarios los DAFOS simplemente para bipedestar y como control postural, aunque no haya marcha.

¿Qué puedo hacer si el niño rechaza el bipedestador?

Primero asegurarnos de que el rechazo no sea por molestias ni dolor.

Observar la piel en las zonas de apoyo y si hay rojeces o puntos de presión es normal, pero deben desaparecer un rato después de haberle quitado del bipedestador.

Si el rechazo es algo conductual, entonces paciencia, constancia, poco a poco al final con insistencia se acostumbran.

Muchas veces me dicen los padres: “Al principio no lo quería y ahora le encanta”.

Puede ayudar ofrecerle una actividad que le guste y asociarla al rato de bipedestación, por ejemplo jugar a videojuegos, poner música o cualquier cosa que le motive.

¿Y cuando el rechazo es por parte de la familia?

“Ese cacharro no me cabe en casa”

“Yo no tengo fuerza para ponerlo ahí”

A veces se complica mucho técnicamente la bipedestación, cuando son pacientes muy pesados o con graves deformidades y asimetrías.

En otras ocasiones, quizás las excusas sean por desconocimiento.

En cualquier caso, los profesionales debemos explicar muy claro a las familias la importancia de la bipedestación, los beneficios que esta conlleva y los problemas que pueden presentarse por no mantenerla.

Además debemos enseñarles a utilizarlo, a regularlo y dar ideas para facilitarles esta labor.

Espero que te hayan sido de utilidad estos “Briconsejos” 😉

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7 Comentarios. Dejar nuevo

  • Muchísimas gracias por el artículo muy explicativo!
    Me gustaría hacer una pregunta complementaria relacionada a los casos con cifosis estructural, cuando el bipe que tiene soporte de tronco va hasta las axilas: ¿como fomentar que no se doble la espalda en la parte de la cifosis?
    Saludos!

    Responder
    • Gloria Pomares
      10 noviembre 2020 10:33

      Hola Adèle!
      Sí, es muy habitual la postura en cifosis dorsal. Si está estructurada, es decir que no se puede corregir manualmente, no nos queda más remedio que poner el apoyo torácico lo más alto posible y bipedestar con lo que hay.
      Más vale bipedestar con cifosis que no bipedestar.
      Si es reductible, puede ayudar el bipedestar en supino, pero para ello hay que tener un bipedestador que lo permita o un plano inclinado. Cierto es que la carga es menor que si se posiciona completamente vertical.
      Otra idea puede ser el incorporar algunas cinchas o tirantes que traccionen los hombros atrás.
      También hay que asumir que muchas veces la perfección no existe 😉
      Gracias por tu comentario!
      Un besote!

    • Me encanta lo claro que lo expresas.

    • Gloria Pomares
      11 noviembre 2020 22:28

      Muchas gracias! Un placer 😉

  • Estimada Gloria me ha encantado conocer tu blog. Soy fisioterapeuta escolar hace mucho y tengo un poquito de especialización universitaria en biomecánica y neuromotricidad. En un intento de colaborar a tu magnifica explicacion quisiera expresarte mis dudas respecto a cómo progresar con la bipedestacion ventral en caso de debilidad en el soporte cefalico, donde propones “Con el tiempo, progresivamente, podríamos ir incorporándolo cada vez más para acercarnos a la vertical.” . En mi opinión el trabajo de la musculatura enderezadora (musculos cortos intervertebrales) es más facil cuanto más cerca de la vertical, que no es la misma musculatura extensora de raquis (musculos largos transvertebrales). Ademas clinicamente permanecer con el cuello flexionado no conviene a la respiracion ni a la deglucion (fomenta babeo). O quizá yo te haya entendido al revés.

    Responder
    • Gloria Pomares
      14 noviembre 2020 11:26

      Hola Maite!

      Encantada de “conocerte”, espero que te quedes por aquí mucho tiempo 😉

      Muchas gracias por tu aportación, tienes toda la razón, nada que objetar.
      También Lourdes Macías hizo por el Facebook un comentario en la misma línea que tú.
      Lo copio aquí tal cual:
      Gracias Gloria, en mi experiencia, el plano ventral, que en rasgos generales esta indicado para niños que tienen escaso control de tronco y a veces no han consolidado bien el control de cabeza, por ejemplo niños con un nivel IV del GMFCS, si se inclina el bipedestador, los niños no lo toleran bien porque tienen que hacer un sobreesfuerzo en el control cefálico porque tienen que generar fuerza en contra la gravedad. Si en estos niños se pone el bipedestador a la vertical, el gasto energético del control cefálico es mínimo y lo toleran mejor. (Lourdes Macías comentario en Facebook 10/11/2020).

      Vamos, no hay duda!
      Como siempre digo, me queda mucho por aprender, pero es bonito que entre todos nos ayudemos.
      Un abrazo!

  • Really informative article post. Thanks Again. Great. Angil Alon Culbertson

    Responder

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