¿Cómo resolver el control cefálico en los casos difíciles?

Elegir un reposacabezas adecuado es uno de los retos más desafiantes a los que nos enfrentamos cuando tratamos de posicionar a niños o adultos con patología neurológica en la silla de ruedas.

Los movimientos distónicos, la espasticidad o la hipotonía, el empuje extensor y otros patrones de movimientos dificultan enormemente el posicionamiento de la cabeza en usuarios con gran afectación a nivel motor.

Si la persona no es capaz por sí misma de mantener una posición correcta de la cabeza, se afectará enormemente su capacidad para relacionarse con el entorno. Un reposacabezas bien adaptado es la solución.

 

Una correcta elección y ajuste del reposacabezas, facilitará la atención, la comunicación, la alimentación, el transporte, la seguridad… Sobre todo la comodidad del paciente y de sus cuidadores.

¿Qué tipos de reposacabezas podemos encontrar?

Reposacabezas de la propia silla

Cuando se configura el pedido de una silla especial (por ejemplo sillas pediátricas, sillas de posicionamiento, sillas eléctricas…), los fabricantes ofrecen opciones de reposacabezas según el modelo de silla. Es cuestión de consultar el catálogo de cada fabricante.

Reposacabezas independientes

También podemos encontrar reposacabezas independientes, que se pueden adquirir sueltos para acoplar a cualquier silla de ruedas, como por ejemplo la gama Whitmyer, de Sunrise Medical.

Hay un gran abanico de modelos en el mercado y no voy a pretender recoger todas las opciones de reposacabezas. Sería un listado interminable y además van surgiendo nuevos modelos. Por otra parte, en cada país puede haber unos u otros diseños disponibles.

Pero sí debemos tener claras varias cosas:

No todos los reposacabezas son compatibles con todas las sillas.

El modelo de silla que se tenga, puede condicionar el tipo de reposacabezas que se va a poder instalar. Concretamente el tipo de respaldo y las empuñaduras de la silla de ruedas, son los aspectos que más condicionan.

Por ejemplo, si tengo una silla con respaldo postural o una superficie rígida, será más fácil poder atornillar cualquier reposacabezas.

Por el contrario, si se trata una silla con respaldo textil, se limita más la instalación. Habría que incorporar un respaldo rígido o al menos un adaptador que se sostiene en las empuñaduras de la propia silla.

Ejemplos de adaptación de reposacabezas

En este caso, el paciente lleva un asiento esponjoso a medida, con carcasa externa rígida en la que se ha adaptado un reposacabezas con soporte suboccipital.

Muy importante que el soporte del reposacabezas pueda regularse en altura y en profundidad.

Los niños crecen y el brazo del reposacabezas puede ir acompañando en altura progresivamente.

 

Pero además debe poder regularse hacia adelante o detrás, especialmente en estos casos donde hay deformidades importantes de la espalda. Cuando hay gibas muy prominentes, sabemos que con el tiempo pueden progresar y la posición de la cabeza variará.

 

Por un lado la forma de la almohadilla de reposacabezas es importante. Las hay de tamaños y formas muy variadas, más o menos envolventes, con texturas más acolchadas o más rígidas…

Pero el brazo de soporte juega un papel fundamental.

 

Algunos soportes de reposacabezas tienen la opción de regularse en todas direcciones, con una articulación tipo bola, que posibilita su orientación en todos los planos. Esto es interesante porque permite ajustar de una forma muy libre, en casos de pacientes con asimetrías estructuradas que precisan una personalización total.

Analizar el reposacabezas en las diferentes AVD´s

Conseguir un reposacabezas bien adaptado, es determinante para posibilitar la comunicación o la alimentación del paciente. Sin una posición correcta, se complica la atención, la deglución… La posición de la cabeza afecta totalmente a la interacción con el entorno.

Por esto, es muy importante, cuando estamos valorando la elección de un reposacabezas, analizar cómo repercute en las diferentes actividades de la vida diaria: para el transporte en vehículo, para la hora de comer, para manejar los sistemas de comunicación alternativa o aumentativa…

Desde luego, el control cefálico es uno de los temas más complejos de resolver en la sedestación, ya lo traté en uno de los primeros artículos del blog, que te recomiendo leer, puedes verlo aquí: “El control cefálico nos lleva de cabeza”

La cabeza es la “guinda del pastel”, primero una buena sedestación

No pierdas tiempo regulando un reposacabezas, si primero no has garantizado un buen soporte pélvico y de tronco en sedestación.

En este blog puedes encontrar mucha información sobre este tema y también un curso online disponible, especialmente dedicado al control postural en pacientes neurológicos.

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